Responsabilidad social en la pesca

El pescado es uno de los productos alimenticios más comercializados del mundo, con millones de personas que dependen de la pesca como fuente de empleo, ingresos y medios de vida. En 2016, los datos de la FAO indican que 59 millones de personas participaron directamente en el sector primario de la pesca de captura y la acuicultura.

Numerosas iniciativas internacionales y nacionales piden ahora una mayor responsabilidad social y mejoras de las condiciones sociales y laborales en las cadenas de valor de la pesca. Estas iniciativas reciben cada vez más apoyo de gobiernos, organizaciones no gubernamentales, la industria, esquemas de certificación y organizaciones y agencias gubernamentales internacionales. En particular, los medios de comunicación han puesto de relieve los casos de violaciones de los derechos laborales y abusos de los derechos humanos, que se encuentran en diferentes etapas de la cadena de valor de la pesca, especialmente en las etapas de captura, cultivo y procesamiento de peces.

Como resultado de la mayor concientización, las asociaciones de la industria, los sindicatos y los formuladores de políticas han emprendido iniciativas dirigidas a abordar las debilidades actuales, buscando soluciones y mejorando el desempeño mediante un mayor monitoreo, transparencia, trazabilidad y certificación.

Mi enfoque cambia el usual enfoque de intentar probar o refutar condiciones de trabajo forzoso en las cadenas de suministro hacia el establecimiento de los fundamentos sistemáticos para la diligencia debida de derechos humanos.